Con una peregrinación en bicicleta “por la paz”, fieles católicos recordarán este sábado los 38 años de la visita del papa Juan Pablo II al Paraguay y la canonización de San Roque González de Santa Cruz, cuyo legado vuelve a cobrar fuerza en el marco de los 450 años de su nacimiento (1576-2026). La actividad culminará con una misa al pie de la emblemática Cruz del Papa, en Ñu Guasu.
La convocatoria está prevista para las 14:00 frente a la Parroquia Cristo Rey, ubicada sobre Colón e Ygatimí, Asunción, con salida a las 14:30. El recorrido incluirá puntos históricos y religiosos de Asunción, pasando por el Panteón Nacional de los Héroes, la Catedral Metropolitana, el antiguo Colegio Jesuita, la Costanera, Primer Presidente, Madame Lynch y la Autopista, hasta llegar a la Cruz del Papa, en el predio de la Fuerza Aérea Paraguaya (FAP).
La peregrinación tiene como lema la paz y también busca expresar apoyo al papa León XIV en sus llamados a favor de la reconciliación y la solidaridad entre los pueblos. En ese contexto, los organizadores invitan a colaborar con las obras sociales de la Parroquia Sagrada Familia de Gaza, en Palestina, mediante donaciones a la cuenta de la Fundación Jesuitas del Banco Familiar (Cuenta N.º 9-4921832).

La actividad está abierta a toda la ciudadanía y no requiere inscripción previa. Los participantes podrán sumarse desde cualquier punto del trayecto o asistir directamente a la misa prevista para las 16:30 al pie de la Cruz del Papa, en Ñu Guasu.
La organización está a cargo de los Jesuitas del Paraguay y la comunidad de Vida Cristiana.
La visita de Juan Pablo II al Paraguay ocurrió en mayo de 1988 y quedó marcada como uno de los acontecimientos religiosos más multitudinarios de la historia del país. Precisamente en Ñu Guasu, bajo una intensa lluvia y en medio de un enorme lodozal, cientos de miles de fieles participaron de la histórica misa celebrada por el entonces Sumo Pontífice.
Por su parte, San Roque González de Santa Cruz fue el primer santo paraguayo. Jesuita y misionero, nació en Asunción en 1576 y fue canonizado en 1988 por Juan Pablo II durante una ceremonia realizada en Paraguay, junto a otros mártires jesuitas de las misiones.