El Sportivo Luqueño volvió a tropezar este lunes y sumó su cuarta derrota consecutiva al caer 3-2 frente a Cerro Porteño, en el Estadio Luis Salinas de Itauguá. Pese a una reacción que lo dejó cerca del empate, el Auriazul no pudo revertir el marcador y la preocupación crece entre los hinchas por el mal momento deportivo.
El Sportivo Luqueño volvió a sufrir otra dura caída en la noche de este lunes 31 de marzo, al perder 3-2 frente a Cerro Porteño jugando como local en el Estadio Luis Salinas de Itauguá.
El arranque fue completamente favorable al Ciclón. En apenas 25 minutos ya ganaba 2-0 gracias a los goles de César Bobadilla, a los 13 minutos, y de Ignacio Aliseda, a los 19. El dominio azulgrana parecía encaminar rápidamente el partido.
Sin embargo, el Auriazul reaccionó. A los 29 minutos apareció Sergio Díaz, uno de los jugadores más destacados del encuentro, para descontar y devolverle esperanza al equipo luqueño.

La alegría duró poco. A los 37 minutos, Jorge Morel volvió a ampliar la ventaja para Cerro Porteño, colocando el marcador 3-1 antes del cierre de la primera etapa.
Cuando parecía que el golpe sería definitivo, el conjunto auriazul volvió a meterse en el partido. Ya en tiempo de adición del primer tiempo, a los 47 minutos, Lautaro Comas convirtió con gran ejecución un penal a favor de Luqueño, dejando el marcador 3-2 antes del descanso. Todos los goles del encuentro se registraron en la primera mitad.

El segundo tiempo fue intenso, con llegadas de ambos equipos y un Luqueño que buscó con insistencia el empate, pero el marcador ya no volvió a moverse.
Tras el partido, el entrenador Rodrigo López señaló que continúa ajustando el equipo, recordando que asumió hace pocos días la conducción técnica. El DT sostuvo que el equipo estuvo cerca de igualar el marcador y que, por lo mostrado en cancha, mereció al menos el empate.

Con esta nueva caída, el Auriazul acumula cuatro derrotas consecutivas:
3-2 ante Cerro Porteño
3-2 ante Club Nacional
2-0 frente a Club 2 de Mayo
1-0 ante Club Olimpia

El mal momento deportivo tiene hastiada a la afición auriazul, que expresa su creciente malestar por los resultados adversos, apuntando sus dardos hacia el presidente de la institución, Hugo Rodríguez. La preocupación aumenta porque el equipo se mantiene en la zona baja de la tabla, con el temor de un nuevo descenso, tal como ocurrió en el 2021, en el año de su centenario.