En medio de una multitudinaria manifestación de fe y recogimiento espiritual, Monseñor Enrique Meyer, Cura Rector de la Parroquia Santuario Nuestra Señora del Rosario, dio inicio este domingo a la Semana Santa en Luque. La jornada comenzó con una procesión desde la capilla Virgen de la Asunción, en 4to. Barrio, donde a las 07:00 se realizó la primera bendición de las palmas, hasta el predio del Santuario, escenario de la ceremonia central del Domingo de Ramos.
La procesión callejera partió desde la capilla Virgen de la Asunción, en el 4to. Barrio de Luque, y culminó en la plazoleta del Santuario Nuestra Señora del Rosario. Allí, en medio de aplausos y cánticos, ingresó la imagen de Jesús montado sobre un burrito, recreando la entrada triunfal del Mesías a la antigua Jerusalén.
La misa del Domingo de Ramos, acompañada de la bendición de las palmas, marca el inicio de la Semana Santa en el mundo cristiano, un tiempo litúrgico en el que los fieles recuerdan los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Durante la celebración, los textos de la Pasión fueron leídos con solemnidad por el diácono Ismael Parra, dos jóvenes laicos y el propio monseñor Meyer, quien personificó a Jesús en la lectura litúrgica.

En su homilía, Meyer exhortó a los fieles a creer en Cristo como el verdadero salvador. “Él es el Salvador, él es el Mesías”, afirmó en un momento de su reflexión. “Al comenzar esta Semana Santa, estamos reconociendo a Jesús como nuestro salvador personal, el que me libera de la esclavitud de mis pecados. No hay nadie que me pueda liberar de esta esclavitud sino Jesús”, expresó.
El sacerdote señaló que la condición para alcanzar esa liberación es la fe. “Debemos creer en Él, purificar nuestra fe y permitir que madure en esta Semana Santa, para que también nosotros aprendamos a llevar nuestra cruz detrás de Jesús, sin murmurar contra Dios, sin guardar rencor, sino perdonando”, indicó.
Conocido por su claridad y profundidad en las explicaciones teológicas, Meyer centró su mensaje en los pecados personales, aunque esta vez no hizo referencia a los pecados sociales derivados de estructuras que generan corrupción, muertes y pobreza extrema.


Al término de la celebración eucarística se realizó una nueva bendición de palmas en el predio del Santuario. Para ello, los diáconos rociaban agua bendita utilizando tupidas ramas verdes, mientras avanzaban entre una multitud de fieles que se acercaban con sus ramos para recibir la bendición.
Según se informó, la ceremonia de bendición de palmas se repetiría a las 10:00, 17:00 y 19:00, horarios previstos para las misas de este domingo 29 de marzo.

La bendición de las palmas también se realizó en las otras seis parroquias del municipio de Luque y en numerosas capillas de sus respectivas jurisdicciones, en algunos casos con celebración de la misa y en otros con celebraciones de la palabra.
Así transcurrió el Domingo de Ramos en Luque, dando paso al inicio de la Semana Santa, mientras los creyentes se preparan para vivir los días santos que recuerdan la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.