Peregrinación en bicicleta recordó en Luque los 38 años de la visita de San Juan Pablo II al Paraguay

Spread the love

Un grupo de fieles participó el sábado 16 de mayo de una peregrinación en bicicleta que unió la Parroquia Cristo Rey de Asunción con la cruz de Juan Pablo II, ubicada en el predio de la Fuerza Aérea Paraguaya, en Ñu Guazú, Luque. La actividad culminó con una solemne celebración eucarística en memoria de los 38 años de la visita del Papa San Juan Pablo II al Paraguay y la canonización de los Santos Mártires del Paraguay: San Roque González de Santa Cruz, San Alonso Rodríguez y San Juan del Castillo.

La peregrinación en bicicleta, encabezada por el padre Luna (sj) / Carlos Andrada – Gentileza.

La misa fue presidida por el sacerdote jesuita Rogelio Melgarejo Prieto (SJ) y concelebrada por los sacerdotes Alberto Luna (SJ) y Zacarías Martínez. La jornada también se desarrolló en el marco de los 450 años del nacimiento de San Roque González de Santa Cruz (1576-2026), considerado uno de los grandes evangelizadores de la región.

Durante la homilía, el padre Melgarejo destacó el profundo significado espiritual de la peregrinación y comparó la vida cristiana con el acto de andar en bicicleta, señalando que “para mantener el equilibrio hay que estar en movimiento”.

PUBLICIDAD

“El manubrio es nuestra fe, que nos da dirección; los pedales son el amor y el compromiso de cada día; y la cadena es la comunidad, porque nadie avanza solo”, expresó ante los peregrinos que llegaron hasta el histórico sitio donde San Juan Pablo II celebró la canonización de los mártires paraguayos el 16 de mayo de 1988.

El religioso recordó que aquel acontecimiento marcó un antes y un después para la Iglesia paraguaya y subrayó que el mensaje de los mártires sigue vigente en la actualidad.

PUBLICIDAD

“Ellos querían una sociedad donde reinase la justicia y la paz”, recordó, evocando las palabras pronunciadas por San Juan Pablo II durante su visita al país. Añadió que el testimonio de Roque González, Alonso Rodríguez y Juan del Castillo continúa siendo un llamado a la reconciliación nacional y a la construcción de una patria más fraterna y solidaria.

PUBLICIDAD

En otro momento de la reflexión, el sacerdote señaló que hoy el Paraguay necesita “testigos sobre ruedas”, personas comprometidas con la justicia, la paz y la reconciliación.

“Hoy no se nos pide morir martirizados como ellos, pero sí ser testigos en la vida cotidiana, en nuestras familias, en los barrios y comunidades, trabajando para que ningún compatriota quede excluido del camino, del progreso”, manifestó.

El momento de la consagración del pan y el vino / Carlos Andrada – Gentileza.

La celebración también incluyó oraciones ante la reliquia de San Roque González, cuya figura fue recordada como símbolo de fe, entrega y cercanía con el pueblo guaraní.

Los participantes vivieron la actividad con profundo fervor religioso y espíritu comunitario, renovando el compromiso de mantener vivo el legado de los santos mártires paraguayos y el mensaje de paz dejado por San Juan Pablo II durante su histórica visita al país.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *