Vecinos de la compañía Marín Ka’aguy manifestaron su preocupación ante una obra impulsada por un propietario de la zona, quien primero habría levantado una muralla sobre la vereda y ahora, según denunciaron, pretende alambrar parte de la calle. La situación ocurre casi frente a la Escuela y Colegio «Gregorio Bazán», donde asisten cerca de 1.600 alumnos entre estudiantes del nivel primario y secundario.
De acuerdo con los pobladores, el problema se agrava debido a que niños y jóvenes ya se ven obligados a circular por la calzada asfaltada ante la falta de espacio para peatones, exponiéndose diariamente al peligro de accidentes de tránsito.
Un vecino consultado por Luque al Día cuestionó duramente la situación y señaló que la comunidad quedó prácticamente sin vereda. “Primero hizo su muralla en la vereda, dejando a la comunidad de Marín Ka’aguy sin vereda, y ahora ya quiere alambrar la calle”, expresó.
El poblador agregó además que el hombre ya habría iniciado trabajos para colocar postes de hierro en el lugar. “Realizó varios agujeros para instalar postes de hierro, con la evidente intención de alambrar la calle, y creo que eso no corresponde”, afirmó.

Según los vecinos, el responsable de la obra sería un hombre conocido como don Herme, quien posee tres propiedades contiguas en la zona y, aparentemente, suele acudir al lugar únicamente los fines de semana.
Los denunciantes remarcaron que la principal preocupación radica en la seguridad de los estudiantes que diariamente transitan frente a la institución educativa. “A lo mejor a muchos vecinos no les afecta demasiado, pero a los estudiantes sí les afecta de sobremanera, porque desde ahora van a caminar en medio de la calle asfaltada, corriendo peligro de accidentes”, sostuvo el vecino entrevistado por este medio.


De acuerdo a los datos recogidos por Luque al Día, la calle afectada se llama «Gregorio Sanabria», la que estaría pasando frente a la mencionada institución educativa. Y la parte afectada por la ocupación estaría cerca de otra calle de nombre «Perfecto Orue».
Los pobladores esperan una rápida intervención de las autoridades municipales, a fin de verificar la situación y determinar si las obras realizadas se ajustan a las normativas vigentes sobre uso de espacios públicos y seguridad peatonal.