El proyecto de instalar rejillas de hierro en la vereda de un inmueble, sobre Capitán Andrés Insfrán, finalmente fue abortado tras la presión de los vecinos y la decisión de la Junta Municipal de Luque que, mediante una resolución aprobada esta mañana por unanimidad, exhortó al Ejecutivo Municipal dejar sin efecto una resolución que autorizaba a la dueña de la propiedad llevar adelante la construcción.
Vecinos de la calle Capitán Andrés Insfrán, entre Pedro Juan Caballero y Gral. Elizardo Aquino, en las inmediaciones de la plaza central de la ciudad, lograron frenar un proyecto de enrejado de vereda que había sido autorizado por la Municipalidad de Luque y que, según denunciaron, podría agravar las ya críticas inundaciones en la zona.
En la tarde de este martes 21 de abril, pobladores de la cuadra explicaron los motivos de su rechazo a la obra impulsada por la propietaria del inmueble, María Rosa Bogado Cañete, quien pretendía instalar rejillas de hierro sobre un canal hídrico abierto que atraviesa el sector.


Fernando Sánchez, uno de los vecinos afectados, advirtió sobre el peligro que implicaba la intervención. “Por este lugar pasa un canal hídrico hace años. Es una zona crítica, inundable. Incluso camionetas de gran porte llegaron a sumergirse durante lluvias recientes. El temor es que con la rejilla el agua corra más rápido y alcance niveles más peligrosos”, expresó.
El vecino también señaló que, aunque el proyecto no contemplaba el cierre total del canal, sí implicaría una reducción significativa del paso del agua. “Con la rejilla se va a acumular más basura. Acá, con poca lluvia, ya se juntan residuos. Eso va a obstruir el flujo que viene desde el Mercado de Luque, el centro y hasta de San Lorenzo”, agregó.


Según Sánchez, el inmueble actualmente es utilizado como estacionamiento y la intención de la propietaria sería mejorar el aspecto del lugar. Sin embargo, cuestionó que el proyecto haya sido aprobado sin estudios técnicos. “No había estudio ambiental ni social. La empresa ya empezó a trabajar el lunes, pero los vecinos salimos a impedir porque nadie nos consultó”, relató.
En ese sentido, aclaró que no se oponen al uso del terreno, pero sí a decisiones unilaterales. “Esto debe hacerse en conjunto con los vecinos y la Municipalidad, porque el problema de fondo es la inundación, y hasta ahora no hay solución”, subrayó.

Por su parte, otra vecina, Alba Grinstein, remarcó la preocupación constante de los residentes. “Vivimos atemorizados con cada lluvia. Esto es una zona muy crítica. Si se tapa el canal, que es el único desagüe, la situación va a empeorar mucho más”, afirmó.
Además, sostuvo que el cauce hídrico no puede ser intervenido por particulares. “Ese canal pertenece a la Municipalidad. No puede ser modificado por un privado. Este tipo de obras debe ser encarado de manera integral para no perjudicar a todo el barrio”, indicó.
Grinstein también recordó que el lunes los vecinos se movilizaron durante varias horas para impedir el inicio de la obra. “Estuvimos desde la mañana hasta las 15:00 en la calle. Muchos dejamos nuestro trabajo para frenar esto, y gracias a eso se logró suspender”, manifestó.
El conflicto llegó este martes 21 de abril a la Junta Municipal de Luque, donde los vecinos expusieron la situación ante los concejales, insistiendo en la vulnerabilidad de la zona y en el impacto negativo que podría generar el proyecto.

Finalmente, tras un análisis en comisión, el pleno resolvió emitir una resolución para exhortar al Ejecutivo Municipal a derogar la Resolución Nº 1761, emitida el pasado 15 de abril, que autorizaba la construcción del enrejado. La iniciativa fue presentada por los concejales Diego Romero y José Manuel Achucarro Gill, y fue aprobada por unanimidad.
De esta manera, el polémico proyecto queda sin efecto, al menos por ahora, en medio del reclamo vecinal por soluciones de fondo al histórico problema de inundaciones en la zona.