Durante la misa central en honor a la Virgen Nuestra Señora del Rosario, en Luque, el cardenal Adalberto Martínez Flores instó a las autoridades municipales electas a trabajar por el bien común, agilizar los trámites de titulación de tierras y garantizar el acceso a los servicios básicos. También pidió dejar de lado los intereses particulares y promover una sociedad más justa, equitativa y fraterna.
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El cardenal Adalberto Martínez Flores, arzobispo de Asunción, exhortó a los intendentes y concejales electos a asumir su responsabilidad como servidores públicos y atender con especial cuidado las necesidades de las familias más vulnerables.
El prelado se pronunció de esta manera durante la homilía de la misa central en honor a la Virgen Nuestra Señora del Rosario, celebrada el miércoles 7 de octubre, a las 19:00, en la ciudad de Luque, de la cual participó el intendente electo de Luque, Hugo Farías.


En su mensaje, el religioso vinculó la esperanza cristiana con el compromiso de construir una sociedad más justa, fraterna y equitativa. En ese contexto, recordó a las nuevas autoridades municipales que su principal misión debe ser trabajar por el bien común y dar respuestas concretas a las necesidades de la ciudadanía.
«Hay muchas familias vulnerables. Ellos fueron elegidos para ser servidores del bien común. Realmente, ser intendentes o concejales es caracterizarse como servidores públicos», expresó durante la celebración eucarística.


Reclamo por la titulación de tierras y los servicios básicos
Martínez Flores puso especial énfasis en la situación de las familias asentadas en territorios sociales, donde numerosos pobladores aguardan respuestas a trámites y expedientes relacionados con la regularización de sus tierras.
En ese sentido, pidió a las autoridades agilizar las gestiones que permitan avanzar hacia la titulación de los terrenos, el acceso a los servicios básicos y mejores condiciones de vida para las comunidades.
«Hay muchas familias que esperan respuestas concretas, especialmente en nuestros territorios sociales, donde existen legajos y trámites que necesitan ser agilizados para avanzar hacia la titulación de las tierras, el acceso a los servicios básicos y una mejor calidad de vida», señaló.
El cardenal instó a las autoridades a pasar de los compromisos a las acciones concretas y a trabajar para que Luque y los demás municipios se conviertan en espacios donde prevalezcan la justicia y la equidad social.
«Manos a la obra, queridos, que nuestra comunidad luqueña, como los otros municipios, sean santuarios de justicia y de equidad social», manifestó, ante los aplausos de los presentes.

«No hay ciudades de segunda categoría»
En otro momento de su homilía, el arzobispo de Asunción profundizó en la necesidad de construir comunidades donde se respeten los derechos de todos los ciudadanos, sin distinciones ni exclusiones.
«Construir un santuario donde realmente reinen la paz, la justicia y el derecho de todos. Hemos sido creados iguales y también la Constitución Nacional nos hace iguales a todos. No hay ciudad de segunda categoría, no debería haber», afirmó.
Asimismo, llamó a las autoridades de las distintas instituciones y a la ciudadanía a trabajar de manera conjunta, dejando de lado los intereses particulares para priorizar el desarrollo humano integral.
El religioso sostuvo que la dignidad de cada persona, de los barrios y de las familias debe ocupar un lugar central en las decisiones y políticas públicas.
Su mensaje dejó un llamado directo a las nuevas autoridades municipales: ejercer sus funciones con responsabilidad social, escuchar las necesidades de la población y promover acciones que contribuyan a mejorar las condiciones de vida, especialmente de quienes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad.


Posesión del Vicario Episcopal Territorial
La misa central de la fiesta patronal de Luque estuvo precedida por la posesión del cargo del Vicario Episcopal Territorial, Mons. Gabriel Escobar, obispo auxiliar de Asunción, para la zona norte de la Arquidiócesis de Asunción, jurisdicción que comprende las ciudades de Luque, Limpio y Areguá.
La celebración reunió a la comunidad católica en torno a la Virgen Nuestra Señora del Rosario, Patrona de la ciudad, y tuvo como uno de sus ejes centrales el llamado a fortalecer el compromiso con la justicia social, la solidaridad y el bien común.