El comisario Gabriel Rivas, jefe de la Comisaría Tercera de Luque, señaló que uno de los principales desafíos de seguridad que enfrenta actualmente la ciudad está relacionado con personas con problemas de adicción que cometen pequeños robos para obtener dinero. Dijo que los patrullajes deben mantenerse las 24 horas para prevenir el ingreso a viviendas y el hurto de objetos de poco valor.
Para el comisario Gabriel Rivas, titular de la Comisaría Tercera, uno de los principales problemas de seguridad que actualmente afecta a la ciudad está relacionado con personas en situación de adicción que incurren en pequeños robos.
“En Luque estamos trabajando día y noche, porque hay mucha gente, mucho movimiento, sobre todo la parte gastronómica. El problema principal de seguridad en Luque son los adictos”, afirmó Rivas durante una entrevista con Luque al Día.

El jefe policial explicó que reciben denuncias relacionadas con personas que ingresan a patios y viviendas para llevarse cualquier objeto que pueda ser vendido o intercambiado.
“Hay muchos adictos que se dedican a robar, roban cualquier cosa que encuentran en su camino. Entonces, necesariamente los patrulleros tienen que recorrer 24 horas al día, sin parar, para evitar que esas personas puedan llevar las cosas que no son de ellos”, sostuvo.

Según Rivas, entre los objetos denunciados como sustraídos se encuentran planteras, bicicletas infantiles y otros elementos que quedan en patios o espacios exteriores de las viviendas.
“Ellos ingresan en los patios ajenos, a las casas de los vecinos y llevan planteras, bicicletas de criaturas, todo lo que encuentran llevan”, relató.


Denuncias por pequeños hurtos
El comisario señaló que la dependencia recibe una cantidad importante de denuncias vinculadas con este tipo de hechos, protagonizados principalmente por personas que recorren distintos sectores de la ciudad en busca de objetos que puedan vender.
“Tenemos bastante denuncias de estos tipos de robos, en el sentido de que personas que se dedican a recorrer, a buscar latitas; ellos roban y compran los estupefacientes, me imagino que es para eso”, expresó.
Rivas también consideró que se trata de personas que necesitan atención y asistencia. “Son personas enfermas”, manifestó al referirse a quienes atraviesan problemas de adicción.

Patrullaje permanente
El jefe policial destacó que la estrategia preventiva de la Comisaría Tercera se basa principalmente en mantener patrullajes constantes, teniendo en cuenta el intenso movimiento que registra Luque durante gran parte del día.
“Estamos trabajando día y noche, porque Luque tiene mucha gente, tiene mucho movimiento, tanto en la parte gastronómica, entonces hay mucho movimiento. Las patrulleras recorren las 24 horas al día para evitar robos”, indicó.
Rivas sostuvo además que, pese a los inconvenientes cotidianos, la ciudad logró evitar hasta el momento hechos delictivos de mayor magnitud.
“Empezamos a sostener muy bien la situación de seguridad en Luque, en el sentido de que no tenemos robos grandes, no tenemos nada de asaltos. Gracias a Dios, yo siempre digo que somos protegidos por Dios, porque evitamos hechos grandes”, había señalado anteriormente a Luque al Día.

100 policías y coordinación entre dependencias
La Comisaría Tercera cuenta actualmente con unos 100 efectivos policiales, distribuidos en dos grupos de 50 agentes, según informó el propio jefe policial.

Rivas asumió la jefatura de la dependencia en octubre de 2025, en reemplazo del comisario Arnaldo Irala.
En los últimos días, además, la Coordinadora del Consejo Nacional de Seguridad mantuvo una reunión en Maka’i con los responsables de las distintas dependencias policiales de Luque y representantes de unidades especializadas, entre ellas Lince y Prevención.
El encuentro tuvo como objetivo analizar las principales situaciones de inseguridad que afectan al municipio y coordinar acciones preventivas entre las distintas unidades policiales.
Para la Policía, el desafío pasa no solo por responder a las denuncias, sino también por sostener los patrullajes preventivos en una ciudad con un intenso movimiento comercial, gastronómico y residencial.