La seguidilla de derrotas, la eliminación de la Copa Paraguay y el flojo rendimiento en el torneo Clausura golpean anímicamente a la afición auriazul. El equipo dirigido por Lucas Barrios necesita recuperar la confianza y sumar los puntos necesarios para asegurar su permanencia en la máxima categoría. Si bien todavía depende de sí mismo, el margen de error se achica y la paciencia de su gente comienza a agotarse.
La paciencia de la afición del Sportivo Luqueño comienza a agotarse. La ilusión de cerrar la temporada con alguna alegría deportiva se transforma en preocupación y frustración ante los sucesivos resultados adversos que viene acumulando el equipo auriazul.
La eliminación de la Copa Paraguay y la reciente derrota frente a Libertad, por el campeonato Clausura, profundizaron el malestar de los seguidores del Kure Luque, que observan con inquietud el rendimiento de un plantel que todavía no consigue transmitir seguridad en un momento determinante de la temporada.
El panorama es especialmente delicado porque, además de quedar fuera de la competencia copera, Luqueño debe concentrar todas sus fuerzas en asegurar su continuidad en Primera División.


Dos golpes deportivos en menos de una semana
El miércoles 28 de octubre, el Auriazul quedó eliminado de la Copa Paraguay al caer por 2-0 frente a Recoleta FC, en el estadio Luis Salinas, de Itauguá, por los cuartos de final.
El encuentro tuvo un momento determinante a los 20 minutos del primer tiempo, cuando Facundo Wiechniak fue expulsado y dejó a Luqueño con diez jugadores. En la etapa complementaria, Renzo Martino, a los 61 minutos, y Aldo González, a los 70, marcaron los tantos que sellaron la clasificación del Canario a las semifinales.
La derrota representó otro golpe para la hinchada, que esperaba que el equipo pudiera avanzar en una competencia que ofrecía una posibilidad concreta de pelear por un título.
El revés copero llegó después de otra caída: el viernes 23 de octubre, Sportivo Luqueño perdió 1-0 ante Libertad, en La Huerta, por la fecha 16 del torneo Clausura. El tanto gumarelo fue convertido por Lorenzo Melgarejo.
Así, el conjunto dirigido por Lucas Barrios acumula una serie de resultados que alimentan la preocupación de sus simpatizantes, especialmente por la falta de regularidad y la dificultad para sostener una buena racha.


Nacional, el próximo desafío
El siguiente compromiso será este sábado 31 de octubre, cuando Sportivo Luqueño reciba a Nacional, desde las 19:30, en el estadio Luis Salinas, de Itauguá, por la fecha 17 del Clausura.
El encuentro representa una nueva prueba para el equipo de Lucas Barrios, que necesita sumar para evitar que la presión deportiva y anímica siga creciendo.
Nacional llega ubicado en la cuarta posición, con 29 puntos, mientras que Luqueño ocupa el noveno lugar, con 16 unidades. La diferencia entre ambos refleja las distintas realidades que atraviesan los dos equipos en el campeonato.

La permanencia, el objetivo prioritario
Más allá de la frustración por la eliminación copera, la principal preocupación del pueblo auriazul pasa por conservar la categoría.
En la tabla de promedios, Sportivo Luqueño cuenta con una ventaja importante sobre Rubio Ñu, su rival más cercano en la lucha por evitar el descenso. Según los registros actualizados al 25 de octubre, el Auriazul suma 1,142 de promedio, mientras que el Albiverde tiene 0,947. San Lorenzo, último, ya descendió anticipadamente a la división Intermedia.
La diferencia constituye un colchón favorable para el conjunto luqueño, aunque todavía no representa una garantía matemática de permanencia.
El sistema paraguayo establece dos descensos por temporada, determinados por la tabla de promedios de los últimos tres años. Los clubes recién ascendidos, como Rubio Ñu y San Lorenzo, computan únicamente sus partidos en Primera División.
Por eso, el enfrentamiento directo entre ambos –Luqueño vs Rubio Ñu- adquiere una importancia especial: será una oportunidad para que Luqueño amplíe la distancia y deje al equipo ñuense con menos posibilidades de alcanzarlo.
Los próximos compromisos y una definición cargada de tensión
Después de enfrentar a Nacional, el Auriazul tendrá que afrontar los compromisos restantes del calendario, entre ellos el esperado duelo frente a Rubio Ñu por la fecha 18, el jueves 5 de noviembre, a jugarse en La Arboleda, a las 19:00. Luego tiene que enfrentar al Sportivo 2 de Mayo el lunes nueve de noviembre a partir de las 19:30, en el Luis Salinas, en el cierre de la fecha 19 del Clausura.
La recta final será determinante para las aspiraciones del equipo de Lucas Barrios. Luqueño necesita sumar, recuperar su identidad futbolística y, sobre todo, devolverle tranquilidad a una afición que viene soportando demasiados sinsabores.


Una hinchada que merece respuestas
Sportivo Luqueño es mucho más que un equipo de fútbol para la ciudad. Su historia, su arraigo popular y la pasión de sus seguidores lo convierten en uno de los principales símbolos de identidad de Luque.
Por eso, cada derrota duele y cada eliminación profundiza el desencanto.
La afición auriazul no solamente espera resultados: quiere ver un equipo comprometido, competitivo y capaz de defender los colores del club en cada partido.
Ahora, con la Copa Paraguay fuera de su alcance, queda una prioridad indiscutible: salvar la temporada y asegurar la permanencia en Primera División. El Kure Luque todavía está a tiempo de cambiar el rumbo. Pero necesita demostrarlo dentro de la cancha.