En medio de versiones cada vez más fuertes sobre falta de pagos, el tesorero Enrique Gill criticó a la prensa, evitó dar explicaciones claras y no negó que los jugadores hayan faltado al entrenamiento.
La crisis institucional en el Club Sportivo Luqueño suma un nuevo capítulo cargado de tensión, silencio y contradicciones.
El tesorero de la entidad auriazul, Enrique Gill, calificó de “disparate” y “chisme” la información sobre una supuesta medida de fuerza del plantel de Primera División, que habría decidido no presentarse al entrenamiento ayer miércoles 15 de abril por falta de pago de salarios.
Sin embargo, pese a sus críticas, en ningún momento desmintió categóricamente la ausencia de los jugadores en la práctica, lo que deja más dudas que certezas.


Un audio polémico… y borrado
Tras la consulta de Luque al Día, Gill accedió a responder, pero evitó profundizar sobre el conflicto. En cambio, envió un audio vía WhatsApp que posteriormente eliminó, aunque ya había sido guardado por la producción.
En ese mensaje, el directivo apuntó contra la prensa local, acusándola de alimentar versiones hacia medios capitalinos. “Se informa cualquier cosa… como chisme. A nadie le importa un carajo la situación de Luque”, lanzó.

Versiones que se repiten
Desde hace meses circulan denuncias sobre atrasos en el pago de salarios tanto a jugadores como a funcionarios del club.
El miércoles, ayer 15 de abril, la situación explotó públicamente luego de que medios capitalinos informaran que el plantel decidió no entrenar como medida de protesta, versión que rápidamente se viralizó.
Incluso, trascendió que funcionarios del club también atraviesan la misma situación de morosidad, lo que evidenciaría un problema económico más profundo.

“Problema solucionado”… pero sin explicaciones
A inicio de las consultas de Luque al Día, el arquitecto Gill se limitó a decir que “el malentendido fue solucionado”, en referencia al paro de actividades de ayer, aunque evitó dar detalles. “Son cosas internas”, respondió en un momento dado de la conversación.
Mientras tanto, el silencio del Comité Ejecutivo, presidido por Hugo Rodríguez, y la falta de transparencia, siguen alimentando la incertidumbre en torno a la verdadera situación del Sportivo Luqueño.