A tempranas horas de hoy, un grupo de 10 hombres emprendió una precipitada fuga cruzando la ciudad de Luque, luego de asaltar un depósito aduanero ubicado en Mariano Roque Alonso. A raíz de la persecución policial, los delincuentes abandonaron tres de los cuatro vehículos utilizados para el atraco y se internaron en una zona inhóspita, de esteros y bosques de la compañía Tarumandy, en dirección a Ypacaraí, donde son rastreados por una numerosa dotación policial.
Muchos elementos propios de una película caracterizan el asalto perpetrado esta madrugada en Mariano Roque Alonso: desde el momento del atraco, la precipitada huida y los vehículos abandonados en el camino, hasta la forma en que los delincuentes lograron internarse en la zona boscosa de Tarumandy y la posterior búsqueda por tierra y aire.
La dotación policial desplegada para la búsqueda incluye un helicóptero, cientos de agentes, motocicletas y efectivos de la Brigada Canina. El operativo es intenso y, en cualquier momento, podrían ser capturados cuatro de los 10 asaltantes involucrados en el millonario golpe perpetrado esta madrugada en la ciudad de Mariano Roque Alonso.

El comisario José Santacruz, jefe de Prevención de Seguridad Ciudadana, dijo a un medio capitalino que un helicóptero sobrevuela el área boscosa y de esteros. “La zona es muy extensa, termina en Areguá. Creemos que buscarán salir a las rutas. Tenemos todo cubierto, también los asentamientos de la zona”, detalló el jefe policial.
El grupo de asaltantes llegó en cuatro vehículos durante la madrugada de hoy, jueves 9 de julio, hasta el depósito de Aduanas ubicado en el establecimiento Gical, de Mariano Roque Alonso, donde perpetró un violento asalto. Tras reducir a una funcionaria del lugar e herir de gravedad a un efectivo policial, se apoderó de celulares de alta gama y medicamentos para adelgazar.

La funcionaria reducida por los delincuentes fue identificada como Marta Leguizamón, a quien obligaron a abrir el portón y le exigieron que revelara dónde se encontraban los policías que custodiaban el lugar. El oficial herido, identificado como Rubén Méndez, fue atendido en el Hospital Rigoberto Caballero, de la Policía Nacional, y se encuentra fuera de peligro.
Los policías que custodiaban el depósito detectaron rápidamente el asalto e iniciaron una intensa persecución en dirección a Luque. De acuerdo con los datos, los delincuentes, al percatarse de que eran perseguidos, huyeron por el camino que conduce a esta ciudad y terminaron abandonando tres de los vehículos utilizados para el atraco.

Uno de los vehículos, repleto de cajas de celulares y medicamentos, fue abandonado en una zona urbana de Luque; otro, en las mismas condiciones, fue localizado en Tarumandy; mientras que un tercero fue hallado posteriormente sobre la ruta que une Ypacaraí con Pirayú.
Estos son los vehículos abandonados por los delincuentes durante su huida y posteriormente incautados por la Policía: una Hyundai Tucson, en una zona urbana de Luque; una Toyota Hilux, en la jurisdicción de Tarumandy, Luque; y una Nissan Frontier, sobre el camino a Pirayú.

Los asaltantes que perdieron el control de uno de los rodados, abandonándolo a un costado de la ruta Luque–San Bernardino, se internaron rápidamente en una zona de esteros y bosques de la compañía Tarumandy. Los policías que participaron de la persecución señalaron que los sospechosos portaban armas largas.
Fuentes policiales indicaron que, hasta el momento, fueron incautados tres vehículos utilizados por los delincuentes para cometer el atraco y huir posteriormente. Además, se recuperó el 90 % de los medicamentos y una gran parte de los celulares de alta gama.

También fue aprehendido un hombre que estaría vinculado al millonario asalto ocurrido esta madrugada, luego de denunciar el supuesto robo de su vehículo en la Comisaría Octava de Capiatá y caer en contradicciones durante su declaración. Se trataría del propietario de la camioneta Nissan Frontier hallada esta mañana camino a Pirayú, utilizada por el grupo comando para perpetrar el atraco.
En el interior de uno de los vehículos abandonados, los intervinientes encontraron una pistola calibre 9 milímetros, cartuchos, radios tipo walkie-talkie y pasamontañas, elementos que, según el análisis preliminar de la Policía Nacional, refuerzan la hipótesis sobre la logística criminal del grupo de asaltantes.


Según datos de la Policía, el depósito asaltado albergaba cargamentos de tirzepatida y cerca de 3.000 celulares de alta gama, incautados tras un asalto similar ocurrido el 1 de julio pasado en Yataity del Norte, departamento de San Pedro, donde delincuentes interceptaron un camión blindado sin lograr apoderarse de dicha carga.

En aquel asalto, el conductor del camión logró escapar de los delincuentes y refugiarse en una comisaría. Posteriormente, los cargamentos fueron incautados por la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), debido a que parte de las mercaderías no contaba con autorización para su comercialización.