Por unanimidad de los 44 senadores presentes, la Cámara Alta declaró culpable a Santiago Peña por mal desempeño de sus funciones y aprobó su destitución mediante juicio político. Pedro Alliana juró como nuevo presidente de la República y Antonio Barrios fue elegido vicepresidente. Horas después, Peña fue detenido en su domicilio por orden del Ministerio Público, en el marco de una investigación por presunta lesión de confianza vinculada al caso Ueno Bank.
Paraguay atraviesa uno de los acontecimientos políticos e institucionales más trascendentales de su historia democrática. Este viernes 6 de noviembre, la Cámara de Senadores aprobó por unanimidad de los legisladores presentes la destitución de Santiago Peña de la Presidencia de la República, mediante un juicio político por mal desempeño de sus funciones.
La votación nominal arrojó 44 votos a favor y una ausencia, correspondiente al senador Enrique Riera. Previamente, la Cámara de Diputados había aprobado la acusación contra el entonces mandatario con 78 votos, dando paso al proceso que terminó con su separación del cargo.
El juicio político se extendió durante casi 22 horas, desde su apertura formal en la noche del jueves hasta la resolución adoptada este viernes por la Cámara Alta.

Alliana asumió la Presidencia y Barrios es el nuevo vicepresidente
Tras la destitución de Peña, el hasta entonces vicepresidente de la República, Pedro Alliana, prestó juramento y asumió la conducción del Poder Ejecutivo, convirtiéndose en el nuevo presidente de Paraguay. Deberá completar el actual periodo constitucional de Gobierno, correspondiente al periodo 2023-2028, hasta agosto de 2028.
Posteriormente, el Congreso Nacional eligió por unanimidad al senador Antonio Barrios como nuevo vicepresidente de la República, en reemplazo de Alliana. Antes de asumir, Barrios presentó su renuncia a la banca en la Cámara de Senadores, que fue aprobada por los legisladores.
El juramento de Alliana estuvo marcado por un episodio de tensión política. La bancada opositora no participó del acto, luego de que, según denunció el senador liberal Ever Villalba, previamente le arrancaran el micrófono a uno de sus integrantes.

Peña quedó detenido en su domicilio
La situación del ahora expresidente Santiago Peña también dio un giro en el ámbito judicial. Tras su destitución y la pérdida de los fueros correspondientes al cargo, el Ministerio Público ordenó su detención en el marco de una investigación penal por presunta lesión de confianza y otros hechos punibles relacionados con el caso Ueno Bank.
La medida fue dispuesta por agentes de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción del Ministerio Público, dentro de la causa penal N.º 92/2026.
La orden establece que Peña permanezca detenido en su domicilio particular hasta ser puesto a disposición del Ministerio Público. La Policía Nacional ya hizo efectiva la medida y notificó al exmandatario en su residencia.
Asimismo, deberá comparecer este sábado ante la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción para prestar declaración indagatoria, en el marco de la investigación fiscal.

Festejos y celebraciones en la Plaza de Armas
La decisión del Senado fue recibida con enorme alegría por los manifestantes que permanecían apostados en la Plaza de Armas, frente al Congreso Nacional.
Entre aplausos, abrazos, cánticos, banderas paraguayas y expresiones de júbilo, los ciudadanos celebraron la salida de Peña del poder, en medio de un ambiente de euforia y festejos que acompañó el desenlace del juicio político.

Un segundo presidente destituido mediante juicio político
Con esta decisión, Santiago Peña se convierte en el segundo presidente paraguayo destituido mediante un juicio político, después de Fernando Lugo, quien fue separado del cargo en junio de 2012.
La jornada del 6 de noviembre de 2026 queda marcada como un capítulo extraordinario de la historia política e institucional del Paraguay, con un cambio en la conducción del Poder Ejecutivo y el inicio de un nuevo escenario político y judicial para el país.