La intensa lluvia registrada de manera intermitente durante la mañana de este lunes volvió a complicar el tránsito en la Ruta Luque-Limpio, en la zona de Itapuamí. Dos vehículos terminaron en una cuneta tras perder el control en un tramo cubierto de agua y barro. Vecinos exigen una reparación urgente de la vía.
La lluvia nuevamente dejó al descubierto las deplorables condiciones de la Ruta Luque-Limpio, en la compañía Itapuamí, Luque, específicamente en la zona limítrofe con el municipio de Limpio.
Al menos dos vehículos cayeron a una zanja de la cuneta luego de perder el control debido a la acumulación de agua y barro sobre la calzada. Los automóviles quedaron atascados y sus conductores tuvieron que permanecer varias horas a la espera de auxilio.
Finalmente, camiones de mayor porte lograron rescatar los vehículos, utilizando gruesos tirantes metálicos para estirarlos y devolverlos nuevamente a la calzada.
Sin embargo, el inconveniente no se presenta únicamente durante los días de lluvia. Pobladores de la zona denuncian que el tramo permanece en pésimas condiciones prácticamente durante todo el año y constituye un peligro permanente para automovilistas y usuarios del transporte público.
Los vecinos reclaman una intervención urgente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Autoridades municipales de Luque y Limpio, con el respaldo del Gobierno Departamental de Central, ya solicitaron en reiteradas ocasiones la reparación de esta vía.

La preocupación incluso derivó días atrás en una manifestación de pobladores de Itapuamí contra la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, a quien declararon “persona no grata”. La protesta se realizó en la intersección de las calles Excombatiente Florencio Aranda y Tsunesaburo Makiguchi, precisamente en el punto limítrofe donde este lunes volvieron a registrarse los incidentes.
Según los pobladores, varios vehículos ya cayeron anteriormente en la misma cuneta, debido a la permanente acumulación de agua y barro. La situación convierte este tramo en una zona de alto riesgo cada vez que se registran precipitaciones y mantiene vigente el reclamo de una solución definitiva.