Con un emotivo acto realizado este lunes, la Asociación de Descendientes, Herederos, Enfermeras y Madrinas de la Guerra del Chaco celebró sus 58 años de fundación. Durante la ceremonia se rindió homenaje a los héroes que defendieron el territorio nacional, se recordó a dirigentes históricos de la entidad y se distinguió a descendientes de excombatientes por su labor en la preservación de la memoria nacional.
La Asociación de Descendientes, Herederos, Enfermeras y Madrinas de la Guerra del Chaco conmemoró este 2 de junio sus 58 años de fundación con un acto cargado de emotividad y reconocimiento a quienes mantienen viva la memoria de los héroes que defendieron la soberanía paraguaya durante la contienda chaqueña.
La ceremonia comenzó con un minuto de silencio en memoria de Martín Núñez, fallecido en diciembre pasado e hijo de uno de los veteranos de la Guerra del Chaco. Posteriormente, los presentes entonaron las estrofas del Himno Nacional Paraguayo.

Durante el acto también se recordó la figura del teniente Carlos Cardozo, primer presidente de la asociación, ya fallecido. Su legado fue destacado por los asistentes, entre ellos su viuda, Carmen Recalde, quien acompañó la conmemoración.
El actual presidente de la entidad, Aquiles Parra, realizó una reseña histórica de la organización, fundada el 2 de junio de 1968. En su intervención destacó especialmente el proceso de reactivación institucional iniciado el 14 de septiembre de 2014, cuando un grupo de descendientes decidió devolver la vida a la asociación luego de un prolongado periodo de inactividad.

Parra recordó que desde entonces se han cumplido 12 años de trabajo continuo, enfocados principalmente en la recuperación y revitalización del local de la Unión de Veteranos de la Guerra del Chaco (UPV del Chaco), declarado Patrimonio Histórico Nacional. En el sitio se conservan fotografías de excombatientes y numerosos objetos históricos originales de la guerra, entre ellos armas, uniformes, documentos, municiones y otros elementos de gran valor patrimonial.
“Ellos hicieron mucho por defender la soberanía nacional durante tres años de guerra contra Bolivia, pasando hambre, sed, enfermedades y muchos recibieron proyectiles”, expresó Parra al referirse al sacrificio realizado por los combatientes paraguayos.

Entre los invitados especiales estuvo el ingeniero Julián Espínola, quien integró la asociación desde su fundación en 1968 y fue uno de los protagonistas de la jornada conmemorativa.
Uno de los momentos más significativos del acto fue la entrega de reconocimientos a destacados descendientes de héroes chaqueños. Fueron distinguidos el ingeniero Julián Espínola, el doctor Miguel Ángel Gill, el ingeniero Inocencio Bergottini y el propio Aquiles Parra. Cada uno compartió recuerdos cargados de emoción y nostalgia sobre sus padres, quienes participaron en la Guerra del Chaco. Asimismo, recibió una distinción especial la esposa de Parra, doña Herminia Ferreira, por su acompañamiento y apoyo a las actividades de la institución.
La conmemoración también sirvió para recordar que en la ciudad de Luque reside uno de los últimos excombatientes de la Guerra del Chaco. Se trata de Canuto González, quien actualmente cuenta con 110 años de edad y vive en la zona de Maka’i, constituyéndose en un símbolo viviente de una de las páginas más trascendentales de la historia paraguaya.
A 58 años de su creación, la asociación reafirmó su compromiso de preservar el legado de los héroes del Chaco y transmitir a las nuevas generaciones los valores de patriotismo, sacrificio y amor a la patria que marcaron a toda una generación de paraguayos.