La comisión vecinal Los Manantiales reclama a la Municipalidad de Luque la apertura de una calle pública cuya gestión comenzó en el año 2000. Catorce familias siguen afectadas por la ocupación de un tramo de aproximadamente 11 metros, que impide la continuidad de la vía y obliga a los vecinos a dar largas vueltas para salir hacia el centro de la ciudad.
Vecinos del barrio Bella Vista de Luque denuncian que desde hace 26 años esperan que la Municipalidad de Luque concrete la apertura de una calle vecinal, un pedido que se inició en el año 2000 y que hasta hoy sigue sin respuesta efectiva.
La gestión fue impulsada originalmente por la comisión vecinal Los Manantiales, integrada en aquel entonces por pobladores del sector que solicitaban habilitar un tramo de calle pública para mejorar el acceso al barrio. Sin embargo, más de dos décadas después, el reclamo continúa vigente y ahora son los descendientes de aquellos primeros vecinos quienes retomaron la lucha para lograr la apertura de la vía.

Según explicó Ernesto González, miembro de la actual comisión vecinal, 14 familias se ven directamente afectadas por la ocupación de un espacio público de aproximadamente 11 metros, donde presuntamente se encuentra asentada una vivienda perteneciente a Sixto Vargas, vecino del lugar y funcionario de la Municipalidad de Luque.
La calle que los vecinos buscan abrir corresponde a la continuación de la calle Benigno González, una arteria principal que atraviesa gran parte de la ciudad y que desemboca hasta la zona baja de Bella Vista, cerca de la cancha Juventud y la capilla Virgen del Rosario.

Debido a la falta de apertura de este paso, las familias del lugar deben dar largos rodeos por el barrio para salir hacia el centro de Luque, lo que complica la movilidad diaria y el acceso a servicios básicos.
De acuerdo con los antecedentes, la nueva comisión directiva de Los Manantiales reactivó el trámite en 2024, logrando incluso una resolución y una orden de ejecución para la apertura de la calle. Sin embargo, hasta ahora la Municipalidad de Luque no ha concretado la intervención correspondiente.

Los vecinos sostienen que el proceso se encuentra trabado principalmente en el área de asesoría jurídica del municipio, lo que impide avanzar con el despeje del espacio público y con la continuidad de las obras previstas en el barrio, especialmente de un trabajo de empedrado en plena ejecución y que no puede continuar mientras el tramo de la calle permanezca cerrado.
Por otra parte, la comisión vecinal maneja información de que Vargas habría iniciado un proceso de compra del terreno que ocupa ante la Municipalidad, e incluso habría realizado pagos por la propiedad. No obstante, los vecinos consideran que dicha operación sería irregular, ya que el lugar corresponde a un espacio público cuya apertura fue solicitada formalmente desde hace décadas.

Ante esta situación, representantes de la comisión vecinal acudieron recientemente a la Junta Municipal de Luque para pedir que se haga cumplir la orden de apertura y se dé una solución definitiva a las familias afectadas.

Mientras tanto, el futuro de la vivienda ubicada en el lugar es incierto. Según indicaron los vecinos, Vargas trabaja en la Municipalidad como jardinero y no contaría con otra propiedad en la zona, salvo la casa de su madre donde podría trasladarse en caso de que finalmente se ejecute la apertura de la calle.
“Pasaron dos generaciones desde que comenzó este trámite y seguimos esperando”, expresó González, quien insistió en que lo único que reclaman los vecinos es que la Municipalidad cumpla con la apertura de una calle pública y permita completar las obras de infraestructura del barrio.