Ciudadanos de Luque y Areguá intensificaron su protesta contra la duplicación de la ruta PY02 y la futura autopista elevada. Durante un recorrido por la zona de obras, lograron que una maquinaria pesada detuviera los trabajos ante la presión de los manifestantes, quienes denuncian futuros desalojos, tala indiscriminada de árboles y falta de transparencia en los permisos.
Pobladores de Luque y Areguá realizaron el pasado sábado 1 de febrero un recorrido por la zona afectada por las obras de la duplicación de la ruta PY02, que incluye la construcción de una autopista elevada que atravesará territorio luqueño. La movilización tuvo como objetivo frenar los trabajos y visibilizar el rechazo ciudadano al proyecto.
La concentración se inició en la esquina de Azara y Vía Férrea, desde donde los manifestantes marcharon hasta el área de obras ubicada detrás de la nueva sede de la Comisaría Tercera de Luque, sobre Vergel Luqueño (Ruta Luque-San Ber). En el lugar, una maquinaria de gran porte —una retroexcavadora tipo oruga— se encontraba operando en medio de un gran charco.

Los pobladores rodearon la zona de trabajo y uno de ellos se acercó al tractorista para intimarlo a detener las tareas, advirtiéndole que los afectados se encuentran profundamente indignados con el proyecto, ya que numerosas familias perderían sus viviendas y propiedades. Tras escuchar el reclamo, el operario detuvo inmediatamente la máquina, descendió de ella y abandonó el sitio con rapidez.
Posteriormente, los manifestantes se dirigieron a un sector donde varios árboles ya habían sido derribados, cuyos restos se encontraban amontonados. Al respecto, Mirian Ramírez, una de las afectadas, denunció que el supuesto permiso otorgado por la Municipalidad de Luque para la tala de árboles estaría mal redactado y no reflejaría la cantidad real de ejemplares destruidos.

Ramírez señaló además que la asociación que preside presentó pedidos formales ante instituciones públicas vinculadas al área ambiental, con el fin de frenar la tala indiscriminada de árboles a lo largo de la vía férrea, desde Ypacaraí hasta Luque, tramo comprendido dentro del proyecto de duplicación de la ruta PY02.
La autopista elevada, una de las obras más cuestionadas, se extendería desde la ciclovía Valois Rivarola hasta la escuela San Martín de Porres, en el desvío hacia Yuquyry y Tarumandy, en la compañía Cañada Garay.

Si bien algunos propietarios aceptarían las obras y se encontrarían negociando los montos de indemnización, otros pobladores más antiguos, con fuerte arraigo en la zona, mantienen una férrea resistencia y respaldan activamente las movilizaciones.
Asimismo, en la ciudad se estarían organizando grupos de comerciantes que buscan oponerse al proyecto, al considerar que la autopista elevada desviaría el tránsito sin ingresar a Luque, afectando directamente al comercio local y facilitando la fuga de clientes mediante el viaducto.