Se trata de don Mauricio, quien habría sufrido un infarto fulminante en la mañana de este miércoles. Pese a sentirse mal durante el trayecto, priorizó la seguridad de los usuarios, completó su itinerario hasta el centro de Luque y falleció tras estacionar su unidad en la parada.
En un hecho que conmovió a la comunidad de Luque, un experimentado trabajador del volante de la Línea 59 (7 de Octubre) perdió la vida este miércoles 1 de abril mientras cumplía con su jornada laboral. El protagonista de esta ejemplar pero triste historia es don Mauricio, apodado “Mbarakaja”, quien falleció a pocos meses de alcanzar su jubilación.
Alrededor de las 09:00, don Mauricio partió desde la parada al mando del coche 03 para realizar el itinerario correspondiente al barrio Maramburé. Según los primeros reportes, al llegar a la zona conocida como “Papagayo”, aproximadamente a las 09:20, comenzó a experimentar fuertes malestares físicos.

En un audio enviado a la empresa, el trabajador alertó que sentía una fuerte opresión en el pecho. Sin embargo, con un profesionalismo que hoy es destacado por sus compañeros, decidió no abandonar a los pasajeros en plena ruta. Don Mauricio continuó el trayecto hasta el centro de la ciudad de Luque, donde permitió el descenso seguro de todos los usuarios en los puntos habituales.

El desenlace en la parada
Luego de asegurar el desembarque de los pasajeros, el chofer se dirigió hacia el predio de una estación de servicio ubicada sobre la ruta Luque–San Bernardino, lugar que funciona como parada y estacionamiento de la empresa. Su intención habría sido dejar la unidad y posteriormente acudir a un centro asistencial por sus propios medios.
Sin embargo, el tiempo no fue suficiente. Tras estacionar el colectivo y descender de la cabina, don Mauricio sufrió un presunto paro cardiorrespiratorio fulminante. Pese a los intentos de auxilio por parte de personas que se encontraban en el lugar, el trabajador se desplomó y minutos después se confirmó su fallecimiento.

Una vida dedicada al transporte
Don Mauricio era un hombre de amplia trayectoria en el sector del transporte público. Además de su labor en la Línea 59, durante años formó parte de la Línea 28 (Gral. José Elizardo Aquino), donde también se ganó el respeto y el aprecio de colegas y pasajeros habituales, según quienes lo conocían.
“Se va un conductor de gran trayectoria que cumplió con su responsabilidad hasta el final de su jornada”, expresaron sus compañeros a través de redes sociales.
Agentes de la Policía Nacional y representantes del Ministerio Público se constituyeron en el lugar para realizar los procedimientos de rigor y el levantamiento del cuerpo, en medio del dolor de familiares, compañeros y allegados que acudieron hasta el lugar.