Un gato que quedó atrapado entre las púas de un cercado de seguridad fue rescatado por los Bomberos Voluntarios de Luque en el barrio Primavera. El animal presentaba múltiples heridas y tuvo que ser trasladado de urgencia a una veterinaria para recibir atención especializada. La oportuna llamada de un vecino fue clave para salvarle la vida.
Un dramático rescate movilizó a los Bomberos Voluntarios de Luque durante la jornada del lunes, luego de que un vecino alertara sobre la presencia de un gato atrapado y gravemente herido en lo alto de una muralla de una vivienda ubicada sobre la avenida San Luis, en el barrio Primavera.
Tras recibir el pedido de auxilio, una dotación abordo del móvil AT16 acudió rápidamente al lugar para verificar la situación. Al llegar, los voluntarios encontraron al felino en una condición crítica: estaba completamente enredado entre las púas de un cercado de seguridad y no podía liberarse por sus propios medios.

Según el reporte de los intervinientes, el animal, que no llevaba collar y aparentemente no tenía dueño identificado en la zona, sufrió varias lesiones al intentar escapar. Incluso, una de las púas se había incrustado en su cola, provocándole importantes heridas y un intenso sufrimiento.
Ante la complejidad del caso, los bomberos realizaron una delicada maniobra para liberar al gato. Debido a que retirar directamente la púa podía agravar las lesiones, el equipo optó por efectuar un corte estratégico en la estructura metálica para estabilizar al animal y garantizar un traslado seguro.

Una vez rescatado, el felino fue llevado de inmediato a un centro veterinario para recibir atención médica urgente, aún con parte del material cortante adherido a su cuerpo, a fin de que los profesionales pudieran retirar la púa incrustada bajo condiciones adecuadas y tratar las heridas.
Desde el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Luque destacaron la importancia de la rápida reacción del vecino que dio aviso de la emergencia, ya que la intervención oportuna permitió evitar un desenlace fatal.
El caso tuvo un final alentador gracias al trabajo coordinado entre los rescatistas y los profesionales veterinarios, quienes asumieron el cuidado del animal tras el operativo.

Esta redacción pone énfasis en el rescate, el estado delicado del gato, el traslado al hospital veterinario y el papel fundamental del vecino que alertó a los bomberos.