Inauguran un mural con colores vivos en memoria y homenaje al Pa’i José Zanardini

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La inauguración del mural en homenaje al padre José Zanardini se realizó el domingo 24 de mayo, durante la procesión de María Auxiliadora, patrona de Villa Lombardía, en Limpio. La obra fue instalada sobre las calles Enrique Cattaneo y Varesse y contó con la participación de vecinos, fieles y referentes de la comunidad.

Villa Lombardía fue la primera comunidad creada en la zona de Limpio de las 10 villas salesianas, en los primeros años de la década del ’80, impulsadas gracias a la donación para compra de tierras realizada por el sacerdote Zanardini, su familia de Italia y amigos cercanos.

Las villas salesianas surgieron para albergar a los bañadenses de Asunción, tras la gran inundación ocasionada por la crecida del río Paraguay en 1984, y tuvo el apoyo decidido de Monseñor Ismael Rolón, en ese entonces arzobispo de Asunción.

El mural está ubicado sobre las calles Enrique Cattaneo y Varesse, en Villa Lombardía. De la inauguración participaron vecinos de la comunidad, fieles de la capilla María Auxiliadora, además del presidente de la comisión vecinal del lugar, Mario Insfrán; el director del Instituto Superior de Bellas Artes (ISBA), Osvaldo Olivera; el docente coordinador, Marco Reynaldi; el profesor Mario Toñánez, poblador y artista, y la antropóloga Deisy Amarilla, colaboradora del sacerdote en trabajos indígenas y formación de villas populares.

Entrevista de Mario Toñanez.
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La comunidad Villa Lombardía de Limpio rindió un emotivo homenaje al padre José Zanardini mediante la inauguración del mural artístico, que busca mantener viva la memoria y el legado social, espiritual y humano del sacerdote salesiano fallecido el pasado 19 de enero.

La obra fue descubierta oficialmente el domingo 24 de mayo, durante la tradicional procesión de María Auxiliadora, patrona de la comunidad. La actividad se desarrolló tal como había sido planificada previamente, en coincidencia con el día propio de María Auxiliadora, una fecha de profundo significado para los pobladores de la zona.

La imagen de María Auxiliadora junto al mural del Pa’i Zanardini.

El mural fue realizado sobre la pared de una vivienda ubicada en la intersección de las calles Enrique Cattaneo y Varesse, en Villa Lombardía, considerada la primera villa salesiana creada en Limpio gracias al apoyo económico gestionado por el padre Zanardini, con aportes de su familia y amigos de Brescia, Italia.

La iniciativa surgió de los propios vecinos de la comunidad, quienes impulsaron la idea de perpetuar el recuerdo del sacerdote mediante una obra artística comunitaria.

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En entrevista con Luque al Día, el docente del Instituto Superior de Bellas Artes (ISBA), Marco Reynaldi, explicó que el trabajo fue realizado junto a dos estudiantes del quinto año de la carrera de Artes Visuales: Jonathan López y Carmen Cardozo.

“Fue una iniciativa de los vecinos de Villa Lombardía. El proyecto fue presentado por Mario Toñánez, profesor también del ISBA, para hacer un mural significativo en honor al padre Zanardini”, comentó.

Según detalló, posteriormente el director del ISBA, Osvaldo Olivera, le encomendó coordinar y ejecutar la obra. “Se realizó en la pared de un vecino, que aportó la pared de su casa para el mural”, relató Reynaldi.

Trabajo realizado por dos alumnos del Instituto Superior de Bellas Artes, bajo la supervisión de un docente de la institución educativa / Video: Gentileza.

Tres semanas de trabajo

El artista explicó que antes de iniciar el mural mantuvieron conversaciones con referentes comunitarios para comprender cómo deseaban recordar al sacerdote. “Los propios vecinos pidieron que la cara del padre Zanardini sea plasmada mediante un mural. A partir de ahí hicimos un boceto rápido y arrancamos el trabajo, que duró aproximadamente tres semanas”, indicó.

Durante el proceso, el mural despertó el interés de los habitantes de la comunidad. “Se despertó la curiosidad de los vecinos, que siguieron día a día el avance del retrato”, agregó.

La composición artística buscó reflejar el carácter alegre y cercano que identificaba al sacerdote salesiano. Para ello, se utilizaron colores vivos, contrastes marcados y un fondo celeste que simboliza una dimensión espiritual.

“Queríamos algo colorido y alegre, con movimiento. El fondo celeste también busca representar ese ámbito celestial”, explicó Reynaldi en declaraciones al diario Última Hora.

La obra también hace referencia al tradicional saludo del sacerdote: “Alegría, alegría”, frase que lo caracterizaba y que permanece en la memoria de quienes compartieron con él.

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Materiales y costo estimado

Reynaldi explicó que el mural fue elaborado utilizando pintura al agua y técnicas pictóricas adaptadas a exteriores. “Solamente se puso una página de base en la pared para que conserve la humedad y para que aguante la intemperie, porque los murales pintados son efímeros. Tienen de uno a seis años de duración; después se van despintando por la lluvia o el sol”, detalló.

Indicó además que el costo aproximado de una obra de estas características ronda entre cuatro y cinco millones de guaraníes, incluyendo materiales y mano de obra.

Sin embargo, en este caso, los gastos fueron cubiertos mediante un rubro presupuestario del ISBA destinado a este tipo de trabajos académicos y culturales. “Se cubrió con presupuesto del ISBA. La mano de obra fue donada y los alumnos participaron como parte de sus prácticas, para adquirir experiencia en el campo”, explicó.

El docente señaló además que en el futuro sería interesante avanzar hacia una obra más permanente. “Sería importante que con el tiempo se haga un mural más elaborado, de alto relieve o en mosaico, porque eso ya queda para la eternidad. Es una técnica antigua, proveniente de la tradición romana, mediante pequeñas teselas o azulejos”, sostuvo.

Procesión religiosa de María Auxiliadora.

El origen de las villas salesianas

Villa Lombardía fue la primera comunidad creada durante los primeros años de la década del 80 mediante donaciones provenientes de Brescia, Italia. Los recursos económicos fueron aportados por el propio padre Zanardini, sus familiares y amigos italianos para la compra de terrenos destinados a familias humildes de Asunción, afectados por la gran crecida de 1984.

A partir de ese proyecto inicial nacieron otras comunidades como Don Bosco, San Miguel, San José, Pa’i Cléva, Santander, Reina Sofía, San Antonio, Enrique y San Vicente.

En el caso de Villa San Vicente, la financiación estuvo a cargo de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Asunción, aunque posteriormente el proyecto pasó a manos de la Congregación Salesiana debido a la distancia operativa entre Asunción y Limpio.

Otra de las comunidades, Villa Enrique, lleva ese nombre en memoria de un joven scout fallecido practicando alpinismo en Italia. Su padre, Enrique Cattaneo, colaboró económicamente para la adquisición de tierras en homenaje a su hijo.

La ayuda impulsada por esa familia italiana se conoció como “Operación Cattaneo”, iniciativa que también respaldó proyectos sociales y comunitarios encabezados por el padre Zanardini, incluyendo trabajos con comunidades ayoreas del Chaco paraguayo.

Las demás villas salesianas de Limpio, como Villa Madrid, Villa San Francisco y Villa Cristina, fueron resultado de proyectos y gestiones impulsados posteriormente por el padre José Antonio Rubio.

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Mario Insfrán / Archivo Luque al Día.

El legado del padre Zanardini

José Zanardini nació en Brescia, Italia, en 1942. Fue ingeniero químico e ingeniero civil, egresado de la Facultad Politécnica de Milán, además de sacerdote, filósofo, teólogo, sociólogo, docente e investigador especializado en culturas originarias del Paraguay.

Durante más de dos décadas dirigió el Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica de Asunción y desarrolló una extensa labor académica vinculada a la investigación, la interculturalidad y el bilingüismo.

Asimismo, integró importantes academias históricas y dejó una amplia producción intelectual centrada en pueblos indígenas, diversidad cultural y espiritualidad.

Su trabajo lo convirtió -además del Padre Bartomeu Meliá (sj)- en una de las figuras más influyentes en la defensa, promoción y estudio de las culturas originarias del Paraguay.

Con este mural, Villa Lombardía no solo recuerda al sacerdote salesiano, sino también el profundo impacto social y humano que dejó en miles de familias de Limpio.

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