Un tramo de la transitada ruta «Luque – Limpio» sigue inhabilitado para el tránsito vehicular, tras el desmoronamiento por las lluvias del puente Bogarín, ubicado a poca distancia de la salida del barrio Bella Vista y antes del desvío a Ykua Karanday.
Para pasar por la zona, los vehículos –tanto del servicio de transporte público como particulares– utilizan distintas vías: algunos desvían hacia el cementerio de Bella Vista y otros circulan por tortuosas calles vecinales, en un área fangosa, hasta volver a salir a la ruta principal.
De acuerdo con los datos, la obra de reparación del puente está a cargo de la Municipalidad de Luque, que inexplicablemente dejó los trabajos inconclusos, sin brindar explicaciones a la ciudadanía.
Un sector del puente desmoronado permanece a cielo abierto. Para evitar accidentes, fueron colocadas en el sitio varias señales de tránsito, entre ellas un cartel de desvío. Sin embargo, desde el lado de Bella Vista se encuentra un montículo de arena o material similar al ripio, que obliga a los conductores a desviarse o bajar hacia las tortuosas calles vecinales de la zona.



El puente se había desmoronado tras las precipitaciones del pasado 22 de abril, hace más de un mes, y desde entonces el tramo permanece clausurado. En el lugar se produjo un profundo socavón, un hueco similar a un pozo, a causa del colapso de varias capas asfálticas.
En principio, como suele ocurrir en estos casos, la Municipalidad de Luque dejó la reparación a cargo del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), por tratarse de una ruta intermunicipal y, por lo tanto, de tránsito nacional.

Posteriormente, sin embargo, la propia comuna inició las obras de reparación, aunque hasta el momento siguen sin concluir, por lo que el tránsito continúa desviado hacia caminos laterales de la transitada ruta Luque – Limpio, cuyo nombre oficial es Tupa Rekavo.