La brusca caída del dólar, que este miércoles cerró entre G. 6.200 y G. 6.190 y llegó a cotizarse en G. 5.980 a la compra, genera efectos opuestos en la economía paraguaya. Mientras abarata costos para importadores, comerciantes y consumidores, reduce ingresos y rentabilidad para exportadores, productores y sectores que cobran en moneda estadounidense.
El dólar estadounidense registró una fuerte caída en Paraguay y volvió a niveles que no se observaban desde abril de 2019. Este miércoles, la divisa cerró entre G. 6.200 y G. 6.190 a la venta, mientras que a la compra perforó la barrera de los G. 6.000 y tocó G. 5.980.
En apenas 48 horas, la moneda norteamericana perdió cerca de 90 puntos, profundizando una tendencia bajista que se arrastra desde junio del año pasado. Para dimensionar el cambio, hace exactamente un año, en abril de 2025, el dólar había alcanzado un techo cercano a los G. 8.000.
La caída de la divisa genera un nuevo escenario económico en Paraguay, con claros beneficiados y sectores perjudicados.

Importadores y consumidores, entre los ganadores
El principal impacto positivo se observa en las empresas que dependen de compras del exterior. Al necesitar menos guaraníes para adquirir la misma cantidad de dólares, se reducen costos de importación y reposición de mercaderías.
Esto favorece especialmente a rubros como: Electrodomésticos y tecnología; vehículos, motos y repuestos; combustibles y lubricantes; medicamentos e insumos médicos; maquinarias agrícolas e industriales; materiales de construcción como hierro, acero y pinturas.
Si esa baja se traslada al mercado interno, también podría beneficiar al consumidor final con precios más estables o incluso rebajas en algunos productos importados.
Otro sector favorecido es el deudor en dólares, tanto público como privado. Empresas, particulares e incluso el Estado necesitan menos guaraníes para cumplir compromisos financieros en moneda extranjera.

Exportadores y productores, los más golpeados
La otra cara de la moneda golpea con fuerza a los sectores exportadores. Paraguay vende al exterior productos como soja, carne, arroz, cereales y manufacturas cobrando en dólares, pero paga salarios, impuestos y servicios en guaraníes.
Eso significa que, al convertir sus ingresos, reciben menos moneda local por la misma cantidad exportada. Entre los más afectados aparecen: productores sojeros y agroexportadores; ganaderos y frigoríficos; exportadores de carne, granos y aceites; empresas maquiladoras; sector forestal y arrocero; profesionales que prestan servicios al exterior y cobran en dólares.
Para muchos de ellos, un dólar barato reduce rentabilidad y competitividad frente a países vecinos.

Impacto en ciudades de frontera
En polos comerciales como Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero y Salto del Guairá, el tipo de cambio también mueve la economía diaria. Un guaraní fortalecido puede encarecer los precios para compradores brasileños o argentinos, reduciendo el turismo de compras y afectando ventas en frontera.

Lo que dice el Banco Central
La miembro del Directorio del Banco Central del Paraguay (BCP), Liana Caballero, explicó días atrás que la política monetaria no tiene como objetivo fijar el precio del dólar, sino mantener la inflación bajo control.
“El tipo de cambio es libre y fluctuante. Nosotros tenemos metas de inflación, no metas sobre el dólar”, sostuvo.
Añadió que la reciente baja responde principalmente a factores externos y movimientos regionales más que a variables internas.
Qué espera el mercado
Según la encuesta de expectativas del BCP, los agentes económicos estiman un dólar de G. 6.500 para abril y mayo de 2026, y de G. 6.700 para el cierre del año.
Esto indica que el mercado espera una leve recuperación en los próximos meses, aunque sin volver a los niveles elevados registrados en 2025.
Nuevo equilibrio cambiario
La fuerte caída del dólar confirma un nuevo equilibrio cambiario en Paraguay: bueno para importar, complicado para exportar. El desafío para la economía será sostener la estabilidad de precios sin debilitar a los sectores productivos que generan empleo y divisas para el país.