Lo que parecía un cruce cotidiano hacia la universidad terminó en una escena desgarradora sobre la ruta PY02, en San Lorenzo, un tramo conocido por su peligrosidad, donde estudiantes cruzan a diario con temor. Una joven de 18 años murió tras ser atropellada dos veces en cuestión de segundos, en un hecho que vuelve a evidenciar el riesgo permanente en la zona.
La tarde del jueves 9 de abril quedó marcada por el horror frente al campus de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), en San Lorenzo. Rosa Aramí Morán Paredes, de apenas 18 años, perdió la vida de forma brutal al intentar cruzar la ruta PY02, una de las arterias más peligrosas y transitadas del país.
Según el reporte policial, el brutal accidente ocurrió cuando la joven intentaba cruzar la transitada y peligrosa ruta -Mcal. Estigarribia- en compañía de otro estudiante, Milciades Iván Barrios Alcaraz, también de 18 años. Ambos buscaban llegar al predio universitario cuando, en segundos, todo se convirtió en tragedia.

Un automóvil Volkswagen Gol, al mando de Emmanuel Morales Sánchez (20), los embistió con violencia. El impacto fue tan fuerte que los cuerpos fueron literalmente lanzados hacia el carril contrario, en medio del intenso flujo vehicular.
En el carril opuesto, sin posibilidad de reacción, un segundo vehículo —un Hyundai i10 conducido por Elva Mercedes Ayala de Argaña— volvió a atropellarlos. Fue un doble arrollamiento que terminó por sellar el destino de la joven, quien murió prácticamente en el acto, tendida sobre el asfalto.

El otro estudiante sobrevivió, aunque con lesiones, mientras que la conductora del segundo vehículo no pudo evitar el impacto tras la brutal secuencia.
El Volkswagen Gol, protagonista del primer choque, terminó volcando sobre la calzada, dejando una escena de extrema violencia: vehículos destrozados, sirenas, gritos y una ruta colapsada.
El conductor involucrado permaneció en el lugar y quedó a disposición del Ministerio Público.

Agentes de la Comisaría Primera de San Lorenzo, peritos de Criminalística y representantes de la Fiscalía intervinieron en el sitio para reconstruir lo ocurrido. Mientras tanto, el tránsito quedó completamente congestionado durante varios minutos, en una zona ya conocida por su peligrosidad.
Este nuevo hecho fatal vuelve a encender la alarma sobre la falta de condiciones seguras para peatones en inmediaciones de la UNA.