Una lluvia de baja intensidad registrada en la tarde de este lunes 23 de febrero fue suficiente para convertir la zona de Cañada San Rafael en un verdadero peligro para conductores, especialmente motociclistas, quienes quedaron varados y a merced de la fuerte correntada sobre la calle Coronel Martínez.
Los fuertes raudales volvieron a golpear con fuerza en la compañía Cañada San Rafael, en Luque, dejando como principales afectados a motociclistas que quedaron atrapados en medio de la corriente o a los costados de la ruta principal denominada Coronel Martínez.
En varios casos, los conductores se vieron obligados a abandonar sus motocicletas para protegerse de la fuerza del agua. Algunas quedaron tendidas sobre el asfalto, arrastradas parcialmente por la correntada, mientras sus propietarios observaban impotentes la escena.
Uno de los puntos más críticos se registró en la zona baja de la calle Cnel. Martínez, frente a un conocido supermercado, donde el agua acumulada alcanzó niveles preocupantes. En ese sector, varias motocicletas quedaron literalmente varadas, mientras el tránsito vehicular se ralentizaba notoriamente debido al caudal que también invadió las veredas y alcanzó vehículos estacionados.
Además de la impresionante cantidad de agua acumulada, se destacó la fuerte correntada en una pendiente pronunciada ubicada aproximadamente a 300 metros antes de llegar —desde el centro de Luque— al sitio donde se encuentra el citado supermercado. Esa inclinación incrementó la velocidad y la peligrosidad del raudal.
En otro de los videos compartidos en redes sociales se observa cómo cinco personas, entre ellas dos agentes policiales, intentan rescatar una motocicleta que era arrastrada por el agua. Mientras tanto, otros motociclistas permanecían varados en plena ruta, sin posibilidad de avanzar.
En otro video se observa una camioneta de color azul varada y patinando, sin poder salir del raudal. El hecho ocurrió sobre la misma calle asfaltada Cnel. Martínez, en medio de un enjambre de motociclistas que miraban la escena, además de varios automóviles y camiones de mayor porte que intentaban avanzar.
Más adelante, ya al salir de la zona del supermercado aludido, la imagen era dantesca: varios automóviles habían caído a la cuneta en medio de una fuerte correntada de agua; otros quedaron varados, sin poder volver a ponerse en marcha, visiblemente afectados en su sistema eléctrico.
Cabe señalar que Cañada San Rafael no es la única zona crítica del municipio en días de lluvia. De hecho, la Municipalidad de Luque había instado esta misma mañana —antes de la precipitación registrada por la tarde— a extremar cuidados en los puntos considerados de riesgo, a fin de evitar tragedias.
El llamado cobra mayor relevancia al recordar lo ocurrido en abril de 2024, cuando un fuerte raudal arrastró un automóvil en la zona del club social Balderrama, provocando la muerte de una madre y su hija, un hecho que enlutó a toda la comunidad luqueña y dio lugar para la imputación del intendente Carlos Echeverría.
Una vez más, una lluvia leve dejó al descubierto la vulnerabilidad estructural de varios sectores de la ciudad, donde los raudales siguen representando una amenaza latente para conductores y peatones.