El ciudadano pakistaní Asad Ahmed (57) fue asesinado con extrema violencia en una casaquinta del barrio Kennedy de Capiatá. La Fiscalía confirmó que recibió 25 puñaladas y analiza la hipótesis de un crimen por encargo o venganza. Los autores actuaron con planificación, maniataron a varias personas y huyeron caminando, sin apuro.
Un crimen de características estremecedoras se registró en la madrugada de este lunes 26 de enero de 2026, alrededor de las 01:23, en una casaquinta ubicada en el barrio Kennedy de la ciudad de Capiatá, departamento Central. La víctima fatal fue identificada como Asad Ahmed (57), ciudadano pakistaní, quien murió tras recibir 25 puñaladas, según confirmó la fiscala del caso, Alicia Fernández, descartando la cifra inicial de 15 heridas.
De acuerdo con el informe policial, dos hombres llegaron caminando hasta el inmueble, se colocaron capuchas y guantes, e ingresaron armados con pistolas calibre 9 milímetros. El ataque mortal se produjo en la parte trasera de la vivienda, donde se encontraba Ahmed junto a Farid Matsuda, ciudadano japonés, y Verónica González (25), de nacionalidad paraguaya.
Tras cometer el crimen, los atacantes maniataron a las personas presentes, exigieron dinero de una caja fuerte —aproximadamente G. 7 millones— y se llevaron teléfonos celulares de alta gama, dinero en efectivo y el sistema de circuito cerrado del lugar.

Imágenes de cámaras de seguridad captaron el momento en que los sospechosos abandonan la casaquinta caminando, sin prisa, lo que refuerza la hipótesis de un hecho planificado. Hasta el momento, no han sido identificados, pero son intensamente buscados por la Policía Nacional.
La Fiscalía no descarta que se trate de un asesinato por encargo, atendiendo el nivel de violencia, la cantidad de heridas y el modo de ejecución. El comisario Marcelino Espinoza, director de Investigación de Hechos Punibles, indicó que Ahmed era propietario de una empresa importadora de vehículos y residía en Paraguay desde hace varios años. Además, recordó que cinco años atrás ya había sido víctima de un asalto.

En ese sentido, una línea de investigación de la policía apunta a venganza, ya que hace años, las víctimas sufrieron un violento intento de asalto en su playa de autos en San Lorenzo, donde tres hombres armados fueron detenidos. La “saña” del reciente ataque podría estar vinculada a ese asalto, de acuerdo a los datos preliminares de la investigación.
Por su parte, el comisario Flaminio Quinteros señaló que el extranjero acostumbraba a movilizarse con dos guardaespaldas, quienes en la noche del crimen no se encontraban de servicio.
El caso sigue en etapa investigativa y genera fuerte preocupación por el nivel de violencia, la aparente planificación del ataque y la impunidad con la que actuaron los responsables, en pleno departamento Central.