El cuerpo de Alexander, un niño de 11 años con trastorno del espectro autista desaparecido desde el domingo en Pilar, fue encontrado este jueves en el arroyo Ñeembucú, generando dolor y un llamado por más empatía y políticas públicas.
Las autoridades confirmaron que el cuerpo hallado pertenece a Alexander Arsenio Espinoza Ferreira, de 11 años, con diagnóstico de TEA nivel 3, quien estaba desaparecido desde el pasado domingo 4 de enero en la ciudad de Pilar, departamento de Ñeembucú. Su cuerpo fue localizado en aguas del arroyo Ñeembucú, en la mañana de hoy jueves 8 de enero, a pocos metros del último lugar donde fue visto.
El hallazgo desató conmoción en la comunidad, que siguió de cerca la búsqueda durante varios días, y llevó a entidades y familiares a reclamar mayor empatía social y acciones concretas del Estado para personas con autismo y sus familias.
Ana Belén Godoy, de ASO TEA, lamentó el desenlace y cuestionó la falta de comprensión y apoyo para personas con TEA en el interior del país, además de pedir a la ciudadanía familiarizarse con las características de quienes viven con este trastorno y actuar ante situaciones de riesgo.

Se espera que el cuerpo sea trasladado a la Morgue Judicial para realizar la autopsia correspondiente y confirmar la causa del fallecimiento.